La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), marca uno de los acontecimientos más relevantes en la historia reciente del combate al narcotráfico en México. El capo fue abatido en febrero de 2026 durante un operativo militar en la sierra de Jalisco, resultado de un proceso de inteligencia coordinado entre autoridades mexicanas y estadounidenses.
Diversos análisis advierten que la caída de un líder no implica la desarticulación de la estructura criminal; por el contrario, puede generar reacomodos internos, disputas por el poder y nuevos ciclos de violencia.
Si bien autoridades mexicanas calificaron el hecho como un avance estratégico en la lucha contra el crimen organizado, especialistas subrayan que el verdadero desafío comienza después: impedir que el vacío de poder derive en fragmentación del cártel y aumento de la violencia.
En este contexto de alta complejidad, el periodista y especialista en narcotráfico José Reveles analiza las implicaciones reales de la muerte de “El Mencho”: ¿se trata de un golpe definitivo al CJNG o de un episodio que reconfigurará el mapa criminal en México?
Desde una mirada histórica y estructural del fenómeno del narcotráfico, Reveles invita a entender que la eliminación de un líder no significa el fin de la organización, sino el inicio de nuevas dinámicas de poder, violencia y adaptación del crimen organizado.
