La noticia no llegó en silencio; irrumpió con el estruendo de un operativo de “cirugía mayor” en la sierra de Tapalpa, Jalisco. El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y su mano derecha, alías “El Sapo”, no solo marca el fin de una era criminal tras once años de dominio absoluto; detonó una onda expansiva que puso a prueba los nervios de toda una nación. Lo que nació en el corazón de la sierra de Tatalpa,se tradujo rápidamente en un “mapa de fuego”: 252 bloqueos en 20 estados. Mientras desde el aire los Blackhawks y aviones Pilatus allanaban el camino para las Fuerzas Especiales, en tierra la respuesta criminal fue un manotazo desesperado. El objetivo del CJNG era claro: arrebatarle la narrativa a la autoridad a través del caos, pero se topó con un muro de disciplina. La humanidad detrás del uniforme Sin embargo, hoy el análisis técnico cedió el paso a lo inesperado. En un quiebre que no aparece en los manuales de táctica, vimos al General Secretario Trevilla Trejo con la voz quebrada. Al ofrecer el pésame por los 25 elementos de la Guardia Nacional asesinados en cumplimiento del deber, el protocolo quedó en segundo plano. En ese nudo en la garganta se asomó el hombre que padece la pérdida de los suyos como propia, recordándonos que la paz tiene un costo sagrado que, a veces, se paga con la vida. La Presidenta Sheinbaum fue enfática en su mensaje de estabilidad y rumbo, pero el ambiente en el Gabinete de Seguridad era de una solemne tristeza. El sacrificio de estos “héroes sin rostro” —cuyas identidades se reservan para proteger a sus familias de las garras del crimen— es lo que permitió que, hacia el corte de caja, el 90% de los incidentes fueran desactivados, devolviendo una calma tensa al país… Mientras la diplomacia internacional —con alertas de las embajadas de EU., Canadá y Rusia— observaba con atención, la Presidenta optó por un contraste profundo en Coahuila. Entre llamadas telefónicas críticas y gestos de cercanía total, se le vio sentada en el estribo de su camioneta abrazando peticiones ciudadanas. A las 15:22 horas, la Presidenta formalizó el llamado a la calma, respaldada por un cierre de filas de los gobernadores de la CONAGO. La Iglesia, a través de la CEM, sumó su voz exhortando a la serenidad para evitar que la violencia se normalice tras la caída del líder. Hoy México respira con cautela. El éxito del operativo es indiscutible, pero el verdadero peso de la jornada reside en ese instante donde los galones no pudieron ocultar el dolor de un General. Fue un domingo de esos que se graban en el ADN de un país. Un día donde la estrategia militar y la serenidad política caminaron por una línea delgada. ¡Buen trabajo de nuestras fuerzas armadas! Pero no nos engañemos: el golpe fue certero, y ahora… ahora viene lo más duro. Ha desmantelar ese y todos los grupos criminales con inteligencia… Necesitamos invertir en tecnología de punta..
