Muy buenos días distinguidos integrantes del presente panel, y por supuesto les doy la más cordial de las bienvenidas a quienes nos acompañan en este recinto histórico de nuestra entrañable Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de los mexicanos, en donde han surgido las mentes y personajes más brillantes de México sin demeritar a las demás instituciones de educación superior y que han sido personajes centrales del desarrollo de México en distintos ámbitos y por eso celebro el presente diálogo y me hace feliz estar en mi Alma Mater.
Hablar en torno del poder no es una empresa sencilla en estos tiempos, y menos aún si recordamos que “el poder es tan subyugante que a cualquiera se le sube a la cabeza, nada más de verlo”, como lo escribió en su momento Elias Canetti.
Y en este sentido el tema de los medios de comunicación masiva y ese afán por ser una pieza insoslayable en la construcción de un régimen democrático, al día de hoy sigue vigente y por añadidura: el poseer la capacidad y autoridad moral para denunciar la impunidad de cualquier actor político y social.
Mi participación se circunscribe en dos vertientes:
La primera tiene que ver con el escenario actual de los periodistas y los medios de la comunicación y su capacidad o imposibilidad para el ejercicio de su libertad de expresión, libertad de información; y el uso de una herramienta de primer orden para quienes estamos inmersos en los medios y el respectivo manejo de la información: me refiero al Derecho de Acceso a la Información.
La segunda línea a seguir es acerca de la impunidad ejercida desde los medios de comunicación y que sitúan a México (sin ser estridente de mi parte) en una “mediocracia sin mediaciones) parafraseando al Dr. Raúl Trejo Delarbre. Inicio con mi disertación:
¿Qué significa ser periodista en México y cuál debería ser su principal responsabilidad social y particularmente desde el uso y el abuso del poder no sólo desde la esfera del Estado Mexicano, sino además de otros grupos de presión y poderes facticos?
La primera responsabilidad social de un periodista tiene que ver con este afán de mantener debidamente informada a los distintos segmentos de audiencias y si somos más aspiracionistas a la sociedad en su conjunto y Véase el texto elaborado por ARTICLE 19 Oficina para México y Centroamérica: “Distorsión: el discurso contra la realidad”, Informe anual 2020 más aún: cuando hablamos de una sociedad de la información y la aldea global.
Aunado a lo anteriormente señalado el periodista y los medios de comunicación se convierten en guías y transformadores de la realidad de una opinión publica que, en algunos sectores se asume demandante de información que represente un dique a los excesos del poder en sus diversas facetas y con ello tengamos uno de los requisitos de un Estado democrático de Derecho y que tiene que ver con la existencia de medios críticos, plurales y progresistas.
Pero ¿hoy podemos hablar de una auténtica libertad de expresión en México?
Veamos parte del reporte elaborado por la organización artículo 19 el año pasado:
Para empezar en México fallecieron por Covid19 99 periodistas de marzo de 2020 a febrero de 2021.
En este lapso se reportaron 692 agresiones contra periodistas, 49.52 por ciento fueron cometidas por agentes del Estado.
27.6 por ciento de las agresiones contra la prensa son de carácter digital.
Se han presentado 15 iniciativas que restringen la libertad de expresión en internet ante el Congreso Federal y congresos locales; 8 fueron aprobadas¹
Este es un breve panorama que prevalece en datos duros, respecto al tema de la libertad de expresión, sin que ello signifique que esto sea un paradigma indiscutible.
Y esto nos lleva de la mano con la libertad de información, en donde entonces una parte de la sociedad está ausente de los medios, toda vez que desde los medios es como ejercemos este derecho.
Luego entonces es aquí donde influye la creación de contenidos por parte de los medios y la jerarquización de la información que éstos consideran pertinente difundir, sin que éstos se apeguen a una conducta ética y menos aún: al discernimiento de los diversos asuntos de interés público de una agenda y una sociedad tan compleja como la mexicana.
Y lo que resultan un tanto preocupante (al menos para su servidor) es la irrupción de estas figuras que se ostentan como youtubers, influencers que no son profesionales de la comunicación y que llevan a la distorsión y vulgarización de la información y de la realidad política, económica, social, cultural, deportiva, etc. Que evidentemente no fortalece al Estado Democrático de Derecho que aspiramos.
Es aquí donde periodistas y sociedad civil en su conjunto debemos de actuar para hacer uso del Derecho de Acceso a la Información y con ello, denunciar los excesos y abusos de poder que tanto han lacerado a México.
Si en algo debemos contribuir desde los medios y como periodistas es precisamente como fiscalizadores de los distintos órganos del gobierno y de todo aquel que ejerza decisiones que afecten el destino de nuestra nación. ¿Por qué han incomodado tanto esos reportajes que evidencian inercias y prácticas que creímos haber censurado?
Ya no existe Pipsa para controlar a los medios, cuando la prensa escrita vivió una de las principales censuras, desde la cancelación de la venta, de papel periódico y menos aún un poder presidencial para dar golpes, como el que vivió Excélsior bajo la dirección del maestro Julio Scherer en los años setenta.
Hacia dónde debemos dirigir el rumbo? Señalé que los medios de comunicación han actuado de manera impune en diversas circunstancias violentando el orden constitucional desde la libertad de expresión, siendo intrusivos en el ámbito de la vida privada, los derechos de personalidad e imagen, y es una de las paradojas más increíbles: desde los medios exigimos democracia, respeto a los derechos humanos y curiosamente estos mismos medios en la mayoría de los casos no respeta los derechos de sus propios empleados.
Aquí falta conciliar no sólo los intereses económicos y políticos de los dueños de los medios que buscan entrar en el presupuesto gubernamental destinado a la publicidad, con la responsabilidad social y ética de informar y analizar el rumbo de una nación hastiada de medios complacientes e indolentes ante un cúmulo de asuntos de la agenda política, económica y social cada vez más preocupantes.
Llego a la parte final de mi exposición:
en este foro es válido preguntarse si es pertinente legislar en materia de medios de comunicación y telecomunicaciones, para que los medios se circunscriban a una labor más eficaz? Yo creo que no es algo imperioso, pro si necesario en la coyuntura más propicia. Menos aún con ejemplos tan deleznables como la denominada “Ley Televisa” que se aprobó en 15 minutos o con video escándalos que sólo alimentaron el morbo mediático.
Hoy nos encontramos ante la tiranía del rating, de los denominados likes, sin frenar la impunidad desde los medios digitales que convierten en poderes salvajes. Y aquí entra otra paradoja de la desigualdad en torno al uso de los medios digitales en México, ya que 55 por ciento de la población de estrato económico bajo y 53 por ciento de la población rural no tienen acceso a internet.
¿Por qué no actuamos en consecuencia por ejercer nuestro derecho a la privacidad en las redes, por qué no insistimos en la imperiosa necesidad de implementar el “derecho al olvido” ante las atrocidades que suceden en el ciberespacio y con información que se puede quedar para toda la vida, con la afectación hacia personas e instituciones?
¿Por qué no fortalecemos la figura de los defensores de las audiencias?
¿Por qué no mejoramos el entramado de otorgamiento de concesiones para evitar ese amasiato entre periodistas, medios y el Estado?
Creo que aquí radica la parte más significativa para evitar el abuso de poder del Estado Mexicano y también el de los propios medios de Comunicación.
Ojalá que así suceda, porque en efecto: otro mundo es posible y nosotros podemos cambiarlo, muchas gracias.

Véase el texto elaborado por ARTICLE 19 Oficina para México y Centroamérica: “Distorsión: el discurso contra la realidad”. Informe anual 2020

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