Introducción

El presente trabajo es una breve revisión en torno a lo que representa hoy en día hablar del término Metaverso (qué es, qué significa, para qué sirve) y de manera muy particular lo que está realizando la Universidad Nacional Autónoma de México, en medio de estos avances tecnológicos; y de manera muy específica cómo está empleando el mencionado recurso (Metaverso) en el ámbito de la docencia y la investigación.

Por supuesto: es una breve aproximación a este fenómeno de una de las tecnologías que irrumpieron en nuestras vidas, y que por obvias razones se ha convertido en tema de discusión y análisis en diversos contextos y por ende, resulta que hablar o escribir en torno al Metaverso  no sólo es de interés público, con todo lo que esto conlleva sino además, de manera intrínseca es un tópico que no podemos soslayar quienes estamos inmersos en la docencia y en el ámbito educativo en general,  sin que esto signifique que sea un artículo especializado en la materia.

Se trata de un efímero acercamiento para entender que los avances científicos y tecnológicos, en donde están de por medio: redes sociales, información que se expone en la denominada ”súper autopista de la información” se aborda y maneja con nuevas estrategias y recursos que, son parte de una modernidad que en algún momento sólo pensamos que podría verse en películas de ciencia ficción (avatares figuras tridimensionales)  no es así; ya estamos en el uso, pero también puede darse un abuso y mal empleo de estas herramientas que si bien es cierto forman parte de una realidad virtual, también nos acercan al replanteamiento de pensar en las futuras regulaciones de carácter jurídico que se tendrán que planear en medio de lo que se ha denominado la “sociedad de la información”, en donde precisamente la información se ha convertido en un aspecto crucial para entender nuestro entorno y desde luego el ámbito global, pero también para tergiversar nuestras propias vidas, por muy estridente que pareciera, ya que desde hace un buen tiempo dependemos de nuestros ordenadores y dispositivos móviles para tratar de descifrar lo que sucede y de hecho si no los tenemos disponibles, nos situamos en una especie de orfandad, no sólo de una personalidad efímera, sino de la tirana realidad que nos acompaña con la presunta idea de vivir en medio de las nuevas tecnologías que, a fuerza de la comercialización y de avanzar por  los senderos del conocimiento nos invita a no quedarnos fuera de la “vanguardia de la tecnología y el conocimiento”.

Espero que este lacónico repaso sea de interés y nos permita continuar en medio de un debate interminable. Iniciemos el presente recorrido.

Desarrollo

¿Por dónde empezar estas breves notas en torno al trabajo que realiza la Universidad Nacional Autónoma de México en torno, al Metaverso?

Bien desde mi perspectiva estamos frente a una nueva etapa de lo que Marshall Mc Luhan denominó la “aldea global” (en este sentido puede revisarse su clásico ensayo: “Understanding Media: The Extensions of Man”) en el siglo pasado, cuya visión fue más que sorprendente, ya que vaticinó la existencia de las nuevas tecnologías de la información y de manera muy particular el satélite a mediados del siglo pasado y como cada “aldeano” a nivel mundial podía interactuar entre sí  y desde luego: tener acceso a la información del lugar en que vivía, y no sólo eso: sino además observarlo en tiempo real.

De manera que  esta idea de Mc Luhan en torno al tema que nos ocupa no me parece alejada para entender no sólo a los medios de comunicación masiva y su respectivo avance sino además : esta idea que se tiene de involucrarnos en una nueva era de la educación digita. ¡Vaya tema!

¿Pero qué significa hablar de Metaverso? El término metaverso proviene de la novel Snow Crash de año 1992 (Stephenson. 1992), el autor la define como “un mundo simulado o virtual tridimensional, en el que agentes de software interactúan con visitantes humanos que escapan del mundo real[1]

De igual manera refiere “Las sociedades contemporáneas fundamentan una parte de su vida en los medios digitales, redes sociales, comunidades en línea y foros de discusión son ejemplo de esto, los metaversos son una extensión de este mundo creando un puente de comunicación con el mundo virtual tridimensional”.[2]

De tal suerte que hemos llegado a una disrupción digital que, tendrá que revisarse y entenderse para hacer un uso adecuado de la misma, y que de verdad se convierta en un puente tangible y efectivo para compartir y difundir el conocimiento de la mejor manera posible. ¿por qué señalo lo anterior? Desde mi perspectiva de catedrática y de alumna en medio del deleznable suceso de la pandemia mundial que se vivió y que, dicho sea de paso, aún no concluye, la educación en México y a nivel mundial se volvió de carácter virtual y esto no significó un avance en el aprendizaje de los alumnos y las alumnas.

Con ello no quiero decir que el Metaverso significará un fracaso, para nada y menos aún si consideramos su implementación en diversos espacios educativos y de manera muy particular en la Universidad Nacional Autónoma de México.

En ese sentido, la Facultad de Estudios Superiores Aragón (FES Aragón) prepara un modelo de enseñanza en el metaverso, a través de la impartición de clases en lo que se ha denominado “Universo Virtual Aragón”, entendido como un “ecosistema de realidad virtual” en donde los alumnos crearán sus propios avatares y tomarás clases en los distintos campos del conocimiento.[3]

Al partir de esta definición tenemos que la UNAM se está convirtiendo en una de las primeras universidades de América Latina que, está innovando en la aplicación de estas tecnologías que impactan no sólo en el ámbito de lo académico, sino además en las extensiones de la comunicación a través de un ámbito global; y aquí desde mi perspectiva vienen los desafíos para los medios de comunicación y la denominada “sociedad de la información” y si bien no se espera una inicio inmediato, lo cierto es que en un término de cinco años, esta iniciativa será una realidad, en la que incluso se crearán salas de estudios y propuestas de interacción dentro del espacio virtual.

A propósito de la virtualidad en las que estamos inmersos vale la pena recordar las siguientes líneas, escritas por Ramón Reig:” Algunos estudiosos opinan que todos estamos virtualmente a merced de los medios de comunicación de masas y de los medios de estimulación de grupo, mientras otros han sugerido que un lavado de cerebro y las técnicas similiares no sólo son poco menos que irresistibles, sino que conducen a cambios reales y permanentes en el aspecto político y religioso. Si semejantes opiniones están bien fundadas, la perspectiva de la civilización que conocemos, con más de cinco mil años de antigüedad, puede venirse abajo; si no lo están, un examen crítico tiene que poder demostrar que la mente es bastante menos manipulable de lo que parecen creer los que mantiene estos puntos de vista”.[4]

La anterior cita me parece pertinente, toda vez que los metaversos son un puente de información y comunicación poderosa.

“En su esencia, el concepto de Metaverso se refiere a un universo dentro de un universo. Como tal, el Metaverso, con la letra mayúscula, es un espacio virtual que combina todas la partes desconectadas del mundo virtual en un todo único”[5] 


[1] Blanco Serrano, Víctor Hugo. Experimentación de mundos virtuales contemporáneos para su posible incorporación en proyectos académicos caso “Metaversos”. Recuperado el 26 de diciembre de 2022 en: https://ixtli.unam.mx/metaversos/

[2] Ídem

[3] Rocha, Erika. InformaBTL. Recuperado el 26 de diciembre de 2022 en: https://www.informabtl.com/clases-de-la-unam-en-el-metaverso/

[4] Ramón Reig, Diablos y dioses mediáticos. Cómo manipula el Poder a través de los medios de comunicación, Ed. Urano Tendencias, Barcelona España, 2004, p.57

[5] https://www.coinspaidmedia.com.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *