Por Fred Álvarez Palafox
Los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías— deja al desnudo mucho más que un simple negocio de contrabando de combustible; es el mapa cronológico de cómo la corrupción logró filtrarse en las entrañas mismas de la Secretaría de Marina y las aduanas mexicanas.
El reciente cateo a una bodega vinculada a Manuel Roberto en la Ciudad de México terminó por corroborar la gravedad del caso al hallarse allí armas sin registro, dinero, listas de mandos navales y documentos de seguridad nacional clasificados. Mientras el actual secretario de Marina, Raymundo Morales, colabora en un proceso de limpieza interna que busca deslindar responsabilidades individuales frente a la traición de los uniformes, la fiscal General Ernestina Godoy, insiste en que el cerco sobre accionistas, apoderados y cómplices apenas empieza a cerrarse.
Y dónde está el exsecretario de Marina, el almirante Rafael Ojeda Durán?….Por un lado, su nombre figura de manera central en el expediente porque fue él quien originalmente denunció las irregularidades que destaparon la red de corrupción; sin embargo, ante los tribunales, la situación ha tomado un giro tenso. La defensa legal de los hermanos Farías Laguna solicitó formalmente a la FGR que lo cite a declarar como parte de las investigaciones sobre el contrabando de combustible. No obstante, la propia fiscalía ha señalado que se le ha dificultado dar con su domicilio para notificarlo legalmente.
