PRÓLOGO
El contenido siguiente nace de la suposición individual del autor, no está referenciado ni cuenta con aval científico o teológico, se trata de una historia que a su vez puede ser considerada un cuento, mismo que emana de la imaginación y sentir personal del que ahora escribe.
Cuando se escribe el pensamiento presenta algunas modificaciones en su forma y contenido, las manos que ejecutan los movimientos parecieran ser auxiliadas por los albores de “otros conocimientos”, que de repente acompañan al escritor, quien a su vez busca la inspiración para saciar la sed de transmitir “algo”. El escritor que se aventura a leer su propia obra puede llegar a, “desconocer” algunos fragmentos de la misma, como si “otros” hubieran intervenido en la creación de esta, surgen y se generan miles de ideas que van dando forma a un relato que nace de la “nada”.
¿Han visto el tortuoso camino de las ramas de los árboles o de los vasos sanguíneos? Así el escritor comienza a crear su “entramado vascular literario”, que se va aventurando por caminos misteriosos que parecieran no tener una línea directriz definida, como si no hubiera un sentido inicial dando cierta sensación de caos al comienzo, mismo que termina culminando en formas definidas y coherentes, como el follaje de un árbol o el propio sistema nervioso central, así concluyen las grandes obras literarias.
El presente texto trae al mundo de los sentidos materiales el sentir intrínseco del autor, no es norma, no es la verdad histórica, sólo es otro “entramado vascular de los sentidos”, hecho letras.
EL COMIENZO
Comienza la meditación Del Todo, entonces todo ha de surgir de la consciencia Del Todo; El Todo en su consciencia comienza a manifestar su naturaleza misma ¿Qué es aquello que en su naturaleza está más próxima a la naturaleza misma Del Todo? Quizás el Alma, así es como podemos suponer que el Alma en un inicio descansa en la consciencia Del Todo, ahora veremos que en la consciencia Del Todo precisamente lo hay “todo”, plenitud, dicha, coherencia, armonía, y así, hasta llegar a la “absolutez” de todo y la ausencia de “nada”. ¿Entonces también hay odio absoluto? Tenemos que considerar que de las carencias surge el dolor y la miseria, que de los vacíos emerge el caos; al haber todo en la consciencia Del Todo, el Alma descansa inmersa en la plenitud total y en la expresión más fina y nítida de la existencia. El universo mismo ha heredado la naturaleza del todo, al universo no le gustan los espacios vacíos y de inmediato lo llena todo; se tenía la creencia de que en el universo existía un vacío que impedía se propagaran los sonidos, sin embargo y en fechas recientes se demostró que el universo no es una caja vacía, sino más bien es como una “gelatina”, donde no existe ningún vacío, si no que más bien la materia y energía se organizan en el tejido espacio-tiempo.
NIVELES DE EXISTENCIA
Para entender los niveles de existencia podemos poner como ejemplo la vibración, vamos a considerar que el Alma nace de un nivel de existencia máximo o superior, es decir de la consciencia Del Todo, y que de pronto se asienta y “anima” a la materia, considerando que ésta última estriba en un nivel de existencia inferior. A través de la vibración podemos imaginar los niveles de existencia, pensemos en una rueda que gira, si ésta gira lentamente sus componentes centrales se pueden observar, pero si la rueda gira velozmente habrá un punto en el cual pareciera que sus elementos centrales se desvanecen, la velocidad de torque o giro llegará a un punto crítico después de aplicar la energía suficiente, para que sólo se logre apreciar la circunferencia periférica de la rueda; dice la física contemporánea que de seguir girando a un punto máximo, la misma rueda incluso podría desvanecerse a la mirada. Tomando el ejemplo previo, hablaré de los niveles de existencia, la materia “vibra” a un nivel bajo, en ese sentido la misma se puede apreciar y palpar tal cual los elementos centrales visibles de la rueda que gira a una velocidad muy lenta, su una rueda gira a una velocidad lenta las posibilidades de desplazarse son limitadas, o se verán matemáticamente afectadas, así la realidad material resulta en esencia infinitamente menor a la realidad que mora en la consciencia Del Todo, esta última realidad es el equivalente a la rueda que gira a velocidades infinitas, que se desvanece a la mirada y con la posibilidad de desplazarse a velocidades inimaginables y así llegar a donde sea.
EL ALMA JÓVEN
Las Almas jóvenes añoran en los albores de su recuerdo primigenio su estancia en la plenitud Del Todo, no son conscientes de que recientemente moraban ahí, por lo que la realidad material por momentos les resulta intolerable, experimentan deseos de muerte y una sensación interna de vacío y extrañeza para con la vida y la realidad material, las Almas jóvenes que acaban de descender infinitamente en su frecuencia vibratoria para animar cuerpos materiales, sufren la hostilidad y carencia de la realidad material, cuya frecuencia vibratoria resulta grosera en comparación a la unidad vibrante que prevalece en la consciencia del todo; las Almas jóvenes navegan en la pena, dolor y frustración que implica la experiencia de la realidad material.
¿La realidad material es una tragedia? Sí y no; pensemos en un neonato que nace por parto vaginal, pasa abruptamente de un medio donde todas sus necesidades de temperatura y alimento eran satisfechas ad inmediatum, donde sus necesidades metabólicas eran gratificadas sin mover un solo dedo, a un entorno donde por vez primera conoce el frío y las restricciones, ahora tiene que valerse de medios externos para conseguir calor, así como de la deglución y digestión para metabolizar y ventilación pulmonar para subsistir; los pulmones en un esfuerzo inspiratorio tienen que descolapsar por vez primera para oxigenar al sistema vascular y los tejidos, muchos autores han considerado que el trabajo de parto realmente es la primera experiencia traumática en la vida. Así el Alma pasa de un estado de plenitud y “absolutez” total a uno donde la carencia, necesidad y crueldad llegan a ser la regla. ¿Carencia y necesidad? Carencia de algo que lleva a tener la necesidad de comer, respirar, andar, buscar, predar, huír, etc… ¿Crueldad? La madre naturaleza es matemática, y así como los números ésta es fría y se vale de métodos cruentos y sanguinarios para establecer el orden: los unos se comen a los otros, los unos predan a los otros, la vida y muerte de unos, está en relación a la vida y muerte de los otros. ¿Se entiende el concepto? Es cruel ver cómo un ser vivo agónico y aterrado lucha en las fauces de su predador, pero no significa que sea bueno
o malo, no se puede asignar una valencia positiva o negativa a lo anterior, lo previamente comentado surge de la necesidad y carencia que son la regla en el mundo material perecedero y caduco. Las Almas jóvenes están condenadas a padecer la necesidad, carencia y crueldad del mundo material.
EL ALMA JÓVEN TARDÍA
Las Almas jóvenes han comenzado sus ciclos en el mundo de lo material, tras los eones y después de superar la perturbación inicial que representa el nivel de existencia material, pasan a ser Almas jóvenes tardías, éstas aún experimentan dolor y perturbación pero se encuentran un tanto más adaptadas a la realidad material, menos impulsivas y con decisiones más premeditadas, el pronóstico y experiencia de vida mejoran, no obstante la propia realidad pareciera herirles, la misma existencia sigue resultando una verdadera carga.
LA DUALIDAD DE LA EXISTENCIA Y LOS TIPOS DE ALMAS
Haré un paréntesis antes de proseguir hablando de la edad cósmica del Alma, para hablar de la dualidad en la experiencia. Todo tiene un género, en el caso de los aspectos que censan la experiencia hay un género masculino (El alma) y un género femenino (La consciencia), la conjunción de ambos aspectos da a luz a la experiencia vital. El Alma posee ciertos atributos y ciertas cualidades que la caracterizan, para entender mejor lo previamente enunciado diré que existen diferentes tipos
o versiones de Almas que a continuación enlistaré:
- Almas receptoras: Son las Almas con la cualidad de captar información y conocimiento de diferentes formas, los datos llegan por diversas vías y éste tipo de Almas tal cual unos receptores poseen un equipamiento cósmico para detectar y almacenar la información, información de diversas naturalezas, tanto del orden material como de lo inmaterial o espiritual. Son las almas que poseen sabiduría por excelencia debido al dominio del saber. Son “aprendices rápidos” en las etapas incipientes de su alma, a sabios profundos en las etapas antiguas y maduras del alma.
- Almas curatrices: Detectan las lesiones cósmicas de las almas, son capaces de acelerar el proceso de sanación natural que existen en las almas o sus cubiertas “trans-materiales” para amortigua el número de ciclos en el mundo material, su tendencia natural es ayudar y consolar a los afligidos, algunas son tan prominentes en su acto que restablecen las condiciones originales del Alma antes de ser heridas por el paso de los eones. Son las Almas denominadas “Médicos del alma”. Brindan consuelo en las etapas incipientes del Alma, hasta la curación y reparación de las heridas eónicas y lesiones cósmicas de otras Almas, en la etapa madura y antigua del Alma.
- Almas directrices: Adiestran y guían a otras almas en los senderos de los ciclos vitales, tienen competencias únicas en el dominio del arte de la enseñanza, hábiles instructores con dotes de líder que fungen como luces andantes que iluminan las incertidumbres de otras almas. Son Almas maestras por excelencia, que se asientan sobre de la tenacidad y seguridad de su fuerza interna con la que empujan y mitigan la obscuridad que azota a otras Almas. Van de la enseñanza metódica en sus etapas incipientes del Alma, a la guía absoluta y maestría en las etapas maduras y antiguas del Alma.
- Almas predictivas: Pueden retrotraer hechos futuros al presente, se despliegan en las dimensiones y aprecian la totalidad del tiempo y sus sucesos, su poder intuitivo y deductivo es total, analíticos por excelencia capaces de adelantarse a los hechos en mayor o menor medida. Son los profetas que advierten una de las posibles realidades matemáticas, van de la deducción asertiva en las etapas incipientes del Alma a la predicción absoluta en las etapas maduras y antiguas del Alma.
- Avatares: Son almas iluminadas que dominan la totalidad de los talentos cósmicos procedentes Del Todo, trascienden al tiempo y suelen ser recordados por la humanidad como “Los grandes iluminados”, “Los grandes iniciados”. Su Alma totipotencial se despliega en el tiempo y la materia, así como en las instancias inmateriales y atemporales, suelen ser los puentes o vínculos entre lo físico y lo abstracto, al tiempo que dominan a libertad el arte de la “trasmutación vibratoria”.
- Los fallidos: Son Almas con lesiones irreparables que se pierden en los eones, agotan sus ciclos vitales en la realidad material por lo que llegan a las instancias últimas de la edad cósmica del Alma, con perturbaciones graves en la consciencia, fallas globales en la recepción de información, volcados en su totalidad a la valencia opuesta que exige “el salto a la vibración superior”. Tras su regreso a la consciencia Del Todo las Almas son revocadas del recuerdo de su paso por “la era material”, para ser reciclada y ocupar un nuevo “estado de la consciencia”, de tal suerte que re-comienzan el ciclo como Almas jóvenes.
Todas las Almas poseen en mayor o menor medida parte de todos los talentos cósmicos, sin embargo y a excepción de las Almas Avatares, siempre un talento domina y se manifiesta en las particularidades de la conducta, carácter y temperamento de las personas; en el caso de las Almas receptoras, éstas deben de poseer dotes de Alma guía o maestra para poder transmitir su sabiduría y viceversa, en el caso de las Almas guías o maestras, éstas deben de poseer dotes de Almas receptoras para almacenar sabiduría y con su poder de institutriz, transmitir el conocimiento y guiar a otros. Las Almas predictivas o profetas son una versión especializada de las Almas receptoras, éstas últimas integran la información totalitaria y poseen a detalle el conocimiento del entorno, al tiempo que captan la energía y eslabonan la realidad material con la realidad inmaterial o espiritual, por lo que se logran explicar e integrar las paradojas. Las almas predictivas se adelantan a los hechos y más que recibir información retrotraen el futuro por su despliegue en el tiempo de la cuarta dimensión matemática.
VOLVIENDO A LA DUALIDAD…
Era necesario hablar de las características del Alma para hablar del género y dualidad de la experiencia vital. Recordando lo previamente enunciado comentaré que la experiencia de vida es censada por dos instancias abstractas o inmateriales, uno el Alma (género masculino) y dos la consciencia (género femenino). El Alma deposita sus atributos, anhelos, caracteres y potencias a la consciencia, la que a su vez actúa en consecuencia como gran generadora de la experiencia, manifestándose la consciencia en actitudes, conductas, movimientos y respuestas de la materia sobre de la que actúa. Todo en la realidad material posee un “grado de consciencia” y efectivamente
como lo ha de suponer el lector, también un Alma que influye en la consciencia. De tal suerte como todo precede y desciende Del Todo, ya que todo está en el Todo y el Todo está en todo, la realidad material ha sido impregnada de los elementos fundamentales que sostienen todo, es decir: Alma y conciencia; en el mundo material tenemos la consciencia mineral, vegetal, animal y humana. Cabe destacar que existen seres más próximos en su naturaleza Al Todo, reconocidos por la humanidad como Ángeles o divinidades, cuya Alma y consciencia vibran más allá de lo que ésta realidad material podría conmensurar, no obstante se trata tan sólo de nuestros hermanos mayores, aún ellos están por debajo de la totalidad vibratoria Del Todo.
EL ALMA EN EDAD INTERMEDIA
El alma tras los ciclos eónicos terrenales alcanza cierta edad cósmica, he comentado que el Alma comienza siendo joven, pasa por la juventud tardía y después le prosigue la edad intermedia, siendo este tipo de Almas aquellas que ya no se sienten inmersas en sensaciones de hostilidad y miseria, con el paso de los eones se han aclimatado y adaptado a la realidad material, comienzan a experimentar la necesidad de conectar con el mundo espiritual o inmaterial por lo que los aspectos ritualísticos de los dogmas teológicos empiezan a ser de su interés; surge la era del talento cósmico, por lo que los talentos coheredados por El Todo se manifiestan. Guardan rezagos de la juventud del Alma como el ser inflexibles y rígidos por lo que tienden a cambiar difícilmente de opinión, se frustran con relativa facilidad llegando a tener roces y dificultades con sus allegados, sin presentar una conducta caótica y destructiva como en el caso de las Almas en la edad de la juventud cósmica, también aún guardan temor por el concepto “del mal”, consideran que existe la energía en su versión negativa por lo que albergan temor por la llegada de posibles entes inmateriales hostiles, cabe destacar que en la Edad cósmica joven del Alma, las personas se sienten aterradas y poseídas por éstos supuestos entes hostiles. En la edad intermedia del Alma comienza la apertura del tercer ojo.
LA EDAD MADURA DEL ALMA
En la edad madura el Alma ya utiliza a su beneficio el talento cósmico, el cual es sustentado por el tercer ojo que ha abierto de forma parcial, se trata de personas ecuánimes con control adecuado de los impulsos biológicos, gobiernan en cierta medida la ira y la frustración al tiempo que la flexibilidad y proclividad al cambio son posibles, los grandes maestros se manifiestan en su experiencia vital por lo que comienza a labrarse “el camino al cambio”. Surge la necesidad de rigurosidad intelectual, profundización espiritual y experiencia significativa, al tiempo que las sensaciones de conexión al entorno comienzan a manifestarse, desaparece la concepción del mal o ente perturbadora, logran entender lo “inexplicable” y aprecian lo inmaterial como algo integrado al todo, surge el entendimiento inicial del lenguaje del Alma al tiempo que dominan la expresión del arte de forma más organizada.
LA EDAD ANTIGUA DEL ALMA
En la edad Antigua del Alma el tercer ojo ha abierto y con ello, el dominio y la manifestación del talento cósmico, las personas traen consigo la sensación de que un conocimiento previo les acompaña, al tiempo de que aunque jóvenes, sienten que su verdadera imagen es la de un viejo sabio que está a punto de partir, suelen ser considerados como extraños porque su razonamiento, postura, expresión y oratoria posee algo inusual. En la edad Antigua la experiencia vital ya no está
enfocada a la vivencia novedosa, si no al perfeccionamiento de lo que ya se posee en virtud de alistar los detalles para regresar Al Todo, en esta etapa surgen los grandes guías o maestros, los grandes sabios, los profetas y los médicos del Alma; la conexión al entorno es total por lo que se sienten maravillados y copartícipes la naturaleza y sus fenómenos, al tiempo que el respeto para lo que existe es fundamental; se domina el lenguaje del Alma y así estas personas son capaces de establecer conexión con su divinidad interna, son “el ejemplo”, establecen “El dogma” y tal cual como los Avatares, dominan en cierta proporción las trasposición y trasmutación de la energía vibrante, al ser seres materiales sienten necesidades carnales que logran diferir a potenciales espirituales. Durante la era Antigua del alma se perfecciona “el arte de vivir”.
LA ERA ÚLTIMA DEL ALMA
En la edad última del Alma se vive en consonancia y equilibrio ente las naturalezas materiales e inmateriales, las pasiones y emociones desbordan en frutos positivos que armonizan la realidad material, al tiempo que la divinidad interna se ha integrado a la consciencia, la verdad surge y el individuo reconoce que mora en El Todo, y por lo tanto se siente “en casa”. La gratitud tapiza el estado global de consciencia. Se trata del último ciclo vital que es preparativo y la antesala para integrarse a la consciencia Del Todo.
LESIONES CÓSMICAS DEL ALMA
La descripción en los párrafos previos retrata la situación ideal en la que el Alma resulta “ilesa” en su experiencia vital, no obstante la realidad material en su vibración baja y “grosera” puede causar perturbaciones cósmicas o “averías” profundas que afectan el Alma. Es papel preponderante de los Médicos del Alma reconocerlas para proceder a sanar y ajustar las averías eónicas y cósmicas que fracturan y fisuran el Alma. Con el paso de los eones las Almas presentas lesiones que se propagan en cada ciclo, los daños pueden presentarse a cualquier nivel y en diferentes naturalezas, por ejemplo puede haber roturas a nivel del contenido donde el Alma reposa y se comunica con la conciencia, éste tipo de anomalías del “recipiendario” dejarán a las Almas antiguas y maduras con la sensación de frío y desasosiego, se filtrará por medio de esas aberturas las energías y potenciales por lo que éstas personas vagarán y navegarán en la mediocridad y carencia. Otro tipo de lesión frecuente es la desgarradura y opacidad del tercer ojo, frecuente en Almas antiguas y maduras que poseen un talento larvado y potenciado, pero “mal enfocado”; reconocen a la divinidad interna como ajena, aseveran presenciar manifestaciones extra-corporales donde se comunican con “otros”, nunca hay “otros”, la totalidad de sensaciones surgen del interior y son propias, el mal no existe, existen las propias deficiencias e inexactitudes que ocasionan consecuencias deletéreas en la experiencia personal, las personas con lesiones del tercer ojo atribuyen a divinidades terciarias las consecuencias de los actos y sentimientos propios, ven demonios y “muertos vivientes” que los acechan sin notar que se trata de su propia miseria, las lesiones del tercer ojo afectan severamente a las Almas profetas que entremezclan su propia inmundicia con las retrotracciones temporales de su tercer ojo, por lo que sus predicciones son inexactas y bizarras.
Las lesiones en las investiduras del Alma se deben a conductas que dañan la “palabra de honor”, gente mentirosa y con doble moral que busca el beneficio y satisfacción personal, ya en la edad antigua, el Alma herida sobre “la piel” condiciona paranoia persistente y la sensación de acechanza y traición en las personas que le rodean, éstas personas a pesar de contar con conocimiento cósmico y milenario, tienen un comportamiento arbitrario y perturbador donde la irritabilidad y los
sobresaltos son la regla. Hay mucho tipo de lesiones y enfermedades cósmicas del Alma, las cuales serán enumeradas y descritas en “otra historia”.
EL TIEMPO
¿Al final de los tiempos y en tras el colapso del universo, todos serán almas últimas? Definitivamente no, el Alma es adimensional y atemporal, los ciclos vitales donde el Alma presenta las experiencias subsecuentes pueden caer en cualquier tiempo, en cualquier lugar; habrá infinidad de Almas últimas en el comienzo de la humanidad, al tiempo que habrá infinidad de almas iniciales en la era última del universo. Los saltos temporales explican cómo es que algunas almas en sus últimas etapas ya manifestaban conocimiento avanzado en los siglos previos: Demócrito con la deducción mental del Átomo, Einstein con la ecuación matemática de la “conexión fantasmagórica”, Jung con la deducción de la “sincronicidad” Nietzsche con el establecimiento “Del eterno retorno” Hermes y la sabiduría infinita, entre otros.
EL RETONO AL TODO
A continuación fallece el poseedor de un Alma última, esta al ser candidata a retornar a la consciencia del Todo se integra nuevamente a ella, y así se difumina con el ser creador que en su meditación generó lo que es y será.
Han pasado eones y eones por lo que las Almas terminan su experiencia en el espectro de la vibración, siendo que en la vibración lenta se ha experimentado la ausencia y falta de… que se presenta entre cada intervalo vibratorio, mientras que en la consciencia Del Todo la vibración ad infinitum ya no puede ser considerada vibración, sino un continuo de sucesos que podremos denominar energía repleta, inagotable y perpetua donde la ausencia se extingue y la plenitud es la regla.
Han pasado eones y eones en la experiencia vital del Alma, sin embargo El Todo ha meditado sólo unos instantes, y al finalizar decide despertar y la creación de ese “instante atemporal” ha culminado.
JONATAN ESCOBAR HERRERA
