Parece que en los pasillos de la Suprema Corte de Justicia no solo transitan expedientes, sino también ‘espíritus del pasado’. Al menos así lo definió la presidenta Sheinbaum en la mañanera de hoy, quien lanzó un fuerte reproche a los ministros por un tema que inevitablemente enciende el debate público: el regreso de ciertas prestaciones.

El punto de fricción tiene números claros. En una sesión privada, la Corte aprobó solicitar poco más de 6 mil 100 millones de pesos para su presupuesto de 2027. La controversia estalla porque el proyecto contempla destinar 146 millones para restituir el seguro de gastos médicos mayores a más de 300 altos funcionarios.

La respuesta desde el Ejecutivo fue tajante. Fiel a la bandera de la austeridad, la mandataria cuestionó esta decisión, sugiriendo que, con los salarios actuales, los ministros pueden costear pólizas privadas de su propio bolsillo, recordando que ya cuentan con los servicios del ISSSTE. Incluso desde adentro de la propia Corte, la ministra Lenia Batres advirtió que esta medida anularía los esfuerzos de recorte previos.

Más allá de la ironía sobre si el edificio está ‘embrujado’ por los viejos hábitos, lo que presenciamos en el fondo es el choque institucional de dos visiones del servicio público. Por un lado, la exigencia presidencial de empatía y humildad salarial frente a las carencias del país; por el otro, la inercia de un Poder Judicial que busca recuperar condiciones laborales históricas.

Atenderán el llamado de Palacio en la SCJN?..

Para la historia inmediata!

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