Circula en la red un fragmento que, a simple vista, parece contar una historia de evasión. Es la escena del pasado martes en la mañanera, donde el periodista Jorge Chaparro lanzó una de esas preguntas que pesan y exigen respuestas en nuestra vida pública:

“Presidenta, usted no construyó la Línea 12 del Metro, pero tuvo que enfrentar el problema del desplome. Usted no construyó el Tren Maya, pero ha tenido que enfrentar estos incidentes. Usted no construyó el Tren Interoceánico, y tuvo que enfrentar el descarrilamiento. Usted no construyó Dos Bocas, y ya han pasado por lo menos dos incendios ahí. La pregunta en concreto es: ¿por qué no se actúa contra los responsables de esas obras que sí tendrían que ser quienes respondan ante la sociedad mexicana?”.

Lo que sigue en ese video que se ha vuelto viral es un silencio artificial. Segundos deliberadamente vacíos donde, supuestamente, la Presidenta calla, acorralada, antes de limitarse a responder un evasivo: “somos parte de un movimiento…”.

Pero aquí es donde la realidad exige poner un alto.

No se vale editar videos de manera perversa para manipular lo que consumimos. Hay que decirlo con total claridad: esta distorsión no fue obra del periodista que formuló la pregunta —quien solo hacía su trabajo—, sino una artimaña fabricada por alguien contrario a la Presidenta, alguien que prefirió mutilar los hechos en una sala de edición para sembrar el engaño.
La verdad, que ahí está documentada en la versión original para quien quiera verla, es muy distinta. No hubo titubeos ni vacíos. La respuesta de la Presidenta fue inmediata y frontal:

“No. Sí se actúa. En el caso de la Línea 12 hubo un acuerdo reparatorio, cada víctima o familiar de víctima recibió, de acuerdo con lo que estableció la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México, del Gobierno de México y también de la empresa que construyó, a partir de una decisión de las propias víctimas de esta reparación del daño. Eso es lo primero…”.

En tiempos donde las pantallas intentan dictar la realidad a la velocidad de un clic, jugar así con las imágenes es golpear por la espalda la confianza de la gente. La historia completa, sin recortes malintencionados, es la única que merece ser contada.

Para la historia inmediata!

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